martes, 6 de noviembre de 2018

la conceptualización y caracteristicas del TERCER MUNDO

EL TERCER MUNDO: CARACTERÍSTICAS Y CAUSAS


miércoles, 10 de octubre de 2018

América Latina y EEUU las relaciones entre 1939-1973


Las relaciones con Estados Unidos y América Latina
Entre 1939 y 1941, el gobierno de los Estados Unidos desarrollo intensas gestiones  diplomáticas en América Latina con el objetivo de lograr  la neutralidad de los países  de la región en la guerra y asegura la protección  de la paz en el hemisferio occidental.
En la Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores americanos celebrada en Panamá en setiembre de 1939, por iniciativa del representante de Estados Unidos, se decidió el establecimiento de un 
Comité Asesor Interamericanos Económico y Financiero (CAIAFE). El mismo creó a su vez una Comisión Interamericana de Desarrollo para estimular el intercambio no competitivas a los Estados Unidos, el comercio interamericano y el desarrollo de la industria latinoamericana. En 1940 se establecieron una Compañía  de Reserva de Caucho y una Compañía de Reserva de Metales para adquirir y almacenar materias primas estratégicas utilizadas en la producción de armas y municiones en América Latina y otras partes del mundo. También se creó un Banco de Exportaciones e importaciones que contó con el capitales estadounidenses y se convirtió en un instrumento de control  por parte de Estados Unidos sobre las fuentes de materias primas sobre la región. El Banco otorgó un importante crédito a Brasil para construir una planta siderúrgica en Volta Redonda, proyecto que la empresa Alemana Krupp había mostrado interés en apoyar.
Después del ataque de Japón contra la base Pearl Harbor, los Estados Unidos se involucraron más directamente en el conflicto y exigieron a los gobiernos latinoamericanos el apoyo a la causa de los Aliados. En la Conferencia de Ministros de Asuntos Exteriores , celebrada el Río de Janeiro en 1942, el representante estadounidense presionó para que se tomara la decisión de romper relaciones diplomáticas con y económicas con las potencias del Eje. Esta propuesta fue aceptada por la mayoría de los Estados, con excepción de Argentina y Chile.
A partir de entonces, los Estados Unidos aumentaron las compras de insumos estratégicos a varios países latinoamericanos que habías declarado la guerra  a Alemania y facilitaron el otorgamiento de créditos para la construcción de carreteras y para la adquisición de equipos de transportes y maquinarias. En particular, dieron prioridad especial a los requerimientos de bienes de capital para la industria brasileña e impulsaron, a través de diferentes "convenios de cooperación", el desarrollo de la industria siderúrgica (hierro y acero) en Perú y en México. 
Argentina y Chile fueron los países que por más tiempo se negaron a declarar la guerra al Eje y, por esta razón, sufrieron sanciones comerciales y financieras. Sin embargo, Gran Bretaña intercedió a favor de Argentina , ya que este último era el principal proveedor de productos vitales para la continuidad de las acciones de las tropas británicas en el frente _tales como carne enlatada para la alimentación de los saldados, cuero para el mantenimiento de los armamentos y aceite de linaza para el camuflaje_.
La intervención de los Estados Unidos en las economías latinoamericanas durante la Segunda Guerra Mundial tuvo efectos contradictorios. Por un lado, su interés por mantener bajo su control la producción de insumos estratégicos impulsó el desarrollo de algunas industrias básicas. Pero, sin embargo, este desarrollo no aumentó la autonomía latinoamericana; por el contrario, significó un abrumador  crecimiento de la influencia estadounidense en la región.
Tras el inicio de la Guerra Fría, la relación entre la superpotencia y Latinoamérica cambió radicalmente. Los distintos gobiernos de la región ya no serían evaluados según su adhesión a los principios democráticos occidentales, sino más bien según su cercanía o distancia del bloque soviético y su grado de sumisión a las directrices norteamericanas. Estados Unidos propició la creación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), en 1947, y de la Organización de Estados Americanos (OEA), en 1948, con el fin de asegurarse la lealtad de los países de la región en caso de alguna amenaza proveniente del mundo socialista.
Entre 1961 y 1970, Estados Unidos creó la Alianza para el Progreso. Este plan fue propuesto por el presidente John F. Kennedy como una forma de ayuda económica y social para América Latina, siendo una estrategia para contener la propagación de movimientos revolucionarios en la región.

Texto realizado gracias a datos de:
"Historia del Mudo Contemporáneo", Alonso, Vázquez y Giavón. AIQUE, Polimodal. Bs.As. 2005
"Historia, Geografía y Ciencia Sociales"Editorial Santillana, Chile 2009


Situación económica en el periodo 1950-1973
Al comenzar la década de 1950, las economías de los países de América Latina mostraban un comportamiento desigual. Tres naciones: México, Brasil y Argentina —las más extensas y pobladas— habían alcanzado un considerable grado de diversificación productiva y poseían una industria en crecimiento, principalmente en las ramas química, petroquímica, metalúrgica y de maquinaria; en seguida se encontraban los países de nivel medio —Chile, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela—, los cuales contaban con industria textil además de una incipiente industria química y metalúrgica; por último, en los restantes países de Centroamérica, las Antillas y el Cono Sur, la industria no había avanzado más allá de la producción de alimentos y tejidos, y todavía se mantenía a la agricultura como su actividad principal.

El proceso de industrialización mediante la sustitución de importaciones, puesto en marcha por los países latinoamericanos, se había originado como efecto de una situación de crisis económica mundial, y pudo mantenerse durante un periodo prolongado debido en gran parte a los conflictos económicos y políticos enfrentados por Estados Unidos entre 1929 y 1953. Sin embargo, una vez terminada la Guerra de Corea en 1954, Estados Unidos inició su recuperación económica, pudo retomar su puesto hegemónico e imponer a los países latinoamericanos nuevas formas de dependencia tanto en lo económico, con inversiones en bienes de capital y exportación de insumos industriales, como en lo político, presionando a los gobiernos del continente a adherirse al bloque occidental en el contexto de la Guerra Fría.

Al restaurarse la economía de Estados Unidos cambiaron las circunstancias político- económicas en el ámbito mundial, se restableció el comercio entre Estados Unidos y las economías europeas, lo cual provocó que las economías de los países latinoamericanos más avanzados comenzaran a manifestar algunos signos negativos, pues además de que en el comercio internacional se dio una fuerte discriminación contra las exportaciones latinoamericanas, cuando los estadounidenses estuvieron nuevamente en condiciones de destinar fuertes inversiones hacia el sector industrial al sur de sus fronteras, el modelo de crecimiento hacia adentro se vio seriamente afectado.

En el marco de la Alianza para el Progreso, creada por el presidente Kennedy, entre 1961 y 1965 América Latina recibió de Estados Unidos inversiones de capital por un promedio de 1,600 millones de dólares (mdd) anuales, cantidad aumentada hasta 2,600 mdd entre 1966 y 1970, y a 7,600 mdd entre 1971 y 1975. El financiamiento externo permitió que las economías industriales latinoamericanas mantuvieran un ritmo de crecimiento estable, que en los años de 1960 representó el 5.6% y en la década de 1970 llegó a un 5.9%. El crédito externo ayudó también a solucionar de momento los déficits presupuestales de los gobiernos, causados no sólo por las políticas proteccionistas que reducían la posibilidad de ingresos mediante el sistema de impuestos, sino porque la creciente participación del Estado en las actividades económicas provocaba un aumento del gasto público que obligaba a buscar otras fuentes de ingreso. Pero esta vía de solución provocó un creciente aumento de la deuda externa al grado de que, a fin de pagar intereses a los acreedores, los países tuvieron que recurrir a nuevos préstamos volviendo más severa la situación de dependencia económica con respecto a Estados Unidos, y generando un desequilibrio en la balanza de pagos de los países que habían intentado el camino del desarrollo.

Como medio de restaurar el equilibrio financiero, los gobiernos latinoamericanos instauraron políticas económicas utilizando una estrategia estabilizadora que consistió en reducir el gasto público fijando precios y salarios en un intento por mantener, cuando menos, aunque no consiguieran elevarse, los niveles de crecimiento logrados hasta entonces. Estas políticas, que en algunos casos tuvieron éxito a corto plazo (por ejemplo el “milagro mexicano” entre 1955 y 1965), a la postre desembocaron en drásticas devaluaciones y en una inflación creciente que detuvo el ritmo del crecimiento económico y derrumbó las expectativas de mejorar el nivel de vida de los sectores sociales más desfavorecidos.

El modelo de desarrollo económico hacía evidente su deterioro en momentos en que el mundo occidental se convulsionaba con la rebelión de la juventud estudiantil, lo cual se constituyó en expresión del descontento político y social y, muy particularmente, dirigía su protesta contra las viejas estructuras que no habían sabido adecuarse a las circunstancias del mundo en transformación. Con Francia como epicentro, la rebelión juvenil se manifestó en varios países europeos, en Estados Unidos y en México. En este último, la protesta juvenil tuvo un trágico desenlace al ser aplastada brutalmente durante la llamada “Noche de Tlatelolco” (2 de octubre de 1968) en la ciudad de México, cuando las autoridades gubernamentales —bajo la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz— dispararon contra la multitud congregada en un mitin. La cifra probable de muertos fue de más de 300 y los heridos sumaron miles, así como las personas aprehendidas. La tremenda represión, ocurrida días antes de que dieran comienzo los XIX Juegos Olímpicos, de los que México era sede, caló profundamente en la sociedad mexicana y obligó al siguiente gobierno a rectificar su papel frente a la juventud; el régimen adoptó una posición de apertura democrática que resultó ser más aparente que real.

Crisis

Además de las condiciones adversas de la dependencia, en los países industrializados de América Latina existían factores internos derivados del mismo modelo de desarrollo. A lo largo del proceso, y conforme fue creciendo la industria de manufactura con bienes duraderos (industria pesada), se requirió de mayores insumos y de tecnología más moderna que necesariamente debía adquirirse en el exterior; se llegó a una situación en la que aumentaban considerablemente las importaciones mientras disminuían las exportaciones en variedad y en cantidad, lo que reducía la entrada de divisas. Esto trajo como consecuencia que el sector exportador volviera a concentrarse en productos tradicionales como el petróleo, que constituyó a partir de entonces, principalmente para México y Venezuela, la fuente proveedora de las divisas necesarias para la importación de insumos. Eso creó una situación vulnerable que tendría graves secuelas que se hicieron evidentes al ocurrir la crisis del petróleo en 1973. De esta manera, el capital extranjero, predominantemente estadounidense, llegó a dominar las áreas más dinámicas de la economía latinoamericana en esta nueva etapa, caracterizada fundamentalmente por el desarrollo de la industria de transformación.

El crecimiento de la deuda se manifestó con mayor claridad a partir de la década de 1970, a causa del aumento en la importación de capitales extranjeros para cubrir las necesidades financieras de los programas de desarrollo. Durante esos años la banca internacional estuvo particularmente interesada en otorgar créditos a los países en vías de desarrollo, e incluso a algunos países socialistas, con el fin de reducir la pobreza como parte de la estrategia anticomunista característica de la Guerra Fría. Pero esta ayuda financiera aumentó la carga de la deuda externa, la cual hizo crisis en los primeros años de la década de 1980, la llamada década perdida.

Fuente:"El mundo moderno y contemporáneo", Gloria M. Delgado de Cantú, 2006

URSS, algunas caracteristicas





Revoluciòn Cubana


REVOLUCION CUBANA
Visiones de los revolucionarios y diagnósticos sobre la situación cubana.
Actividad de comprensión y trabajo con texto para producir tablas de datos o cuadros.
CASTRO: “LA HISTORIA ME ABSOLVERÁ”

El problema de la tierra, el problema de la industrialización, el problema de la vivienda, el problema del desempleo, el problema de la educación y el problema de la salud del pueblo; he ahí concretados los seis puntos a cuya solución se hubieran encaminado resueltamente nuestros esfuerzos, junto con la conquista de las libertades públicas y la democracia política.
Quizás luzca fría y teórica esta exposición si no se conoce la espantosa tragedia que está viviendo el país en estos seis órdenes, sumada a la humillante opresión política.
El 85% de los pequeños agricultores cubanos están pagando renta y viven bajo la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas. Más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas, están en manos extranjeras en Oriente, que es la provincia más ancha (las tierras de la United Fruit Company y la West Indian, unen la costa norte con la costa sur). Hay doscientas mil familias campesinas que no tienen una vara de tierra donde sembrar una vianda para sus hambrientos hijos; y, en cambio, permanecen sin cultivar en manos de poderosos intereses, cerca de trescientas mil caballerías de tierras productivas. Si Cuba es un país eminentemente agrícola, si su población es en gran parte campesina, si la ciudad depende del campo, si el campo hizo la independencia, si la grandeza y prosperidad de nuestra Nación dependen de un campesinado saludable y vigoroso que ame y sepa cultivar la tierra, de un Estado que lo proteja y oriente, ¿cómo es posible que continúe este estado de cosas?
Salvo unas cuantas industrias alimenticias, madereras y textiles, Cuba sigue siendo una factoría productora de materias primas. Se exporta azúcar para importar caramelos, se exportan cueros para importar zapatos, se exporta hierro para importar arados... Todo el mundo está de acuerdo en que la necesidad de industrializar el país es urgente, que hacen falta industrias metalúrgicas, industrias de papel, industrias químicas; que hay que mejorar las crías, los cultivos, la técnica y elaboración de nuestras industrias alimenticias, para que puedan resistir la competencia ruinosa que hacen las industrias europeas de queso, leche condensada, licores y aceites y las conservas norteamericanas; que necesitamos barcos mercantes, que el turismo podría ser una enorme fuente de riquezas; pero los poseedores del capital exigen que los obreros pasen bajo las horcas caudinas, el Estado se cruza de brazos y la industrialización espera para las calendas griegas
Tan grave o peor es el problema de la vivienda. Hay en Cuba doscientos mil bohíos y chozas; cuatrocientas mil familias del campo y de la ciudad viven hacinadas en barracones, cuarterías y solares sin las más elementales condiciones de higiene y salud; dos millones doscientas mil personas de nuestra población urbana pagan alquileres que absorben entre un quinto y un tercio de sus ingresos; y dos millones ochocientos mil de nuestra población rural y suburbana carecen de luz eléctrica Aquí ocurre lo mismo: si el Estado se propone rebajar los alquileres, los propietarios amenazan con paralizar todas las construcciones; si el Estado se abstiene, construyen, mientras puedan percibir un tipo elevado de renta, después no colocan una piedra más aunque el resto de la población viva a la intemperie; otro tanto hace el monopolio eléctrico: extiende las líneas hasta el punto donde pueda percibir una utilidad satisfactoria, a partir de allí no le importa que las personas vivan en las tinieblas por el resto de sus días. El Estado se cruza de brazos y el pueblo sigue sin casas y sin luz.
Nuestro sistema de enseñanza se complementa perfectamente con todo lo anterior en un campo donde el guajiro no es dueño de la tierra ¿para qué quieren escuelas agrícolas? En una ciudad donde no hay industrias ¿para qué se quieren escuelas técnicas o industriales? Todo está dentro de la misma lógica absurda: no hay ni una cosa ni otra. En cualquier pequeño país de Europa existen más de doscientas escuelas técnicas y de artes industriales; en Cuba, no pasan de seis, y los muchachos salen con sus títulos sin tener donde emplearse. A las escuelitas públicas del campo asisten descalzos, semidesnudos y desnutridos menos de la mitad de los niños en edad escolar, y muchas veces es el maestro el que tiene que adquirir con su propio sueldo el material necesario. ¿Es así como puede hacerse una patria grande?
De tanta miseria sólo es posible librarse con la muerte; y a eso sí los ayuda el Estado: a morir. El noventa por ciento los niños del campo está devorado por parásitos que se les filtran desde la tierra por las unas de los pies descalzos. La sociedad se conmueve ante la noticia del secuestro o el asesinato de una criatura, pero permanece criminalmente indiferente ante el asesinato en masa que se comete en tantos miles y miles de niños que mueren todos los años por falta de recursos, agonizando entre los estertores del dolor y cuyos ojos inocentes -ya en ellos el brillo de la muerte- parecen mirar hacia lo infinito como pidiendo perdón por el egoísmo humano y por qué no caiga sobre los hombres la maldición de Dios.
Y cuando un padre de familia trabaja cuatro meses al año ¿con qué puede comprar ropa y medicinas a sus hijos? Crecerán raquíticos, a los treinta años no tendrán una pieza sana en la boca, habrán oído diez millones de discursos y morirán al fin de miseria y decepción. El acceso a los hospitales del Estado, siempre repletos, sólo es posible mediante la recomendación de un magnate político que le exigirá al desdichado su voto y el de su familia para que Cuba siga siempre igual o peor.
(Tomado de D Elía, “Historia Contemporánea”, Tomo II, E.B.O. )

1-Realiza seis columnas, una con cada uno de los problemas de Cuba (tierra, industrialización, vivienda, desempleo, educación y salud). Llena las columnas con la información que te da el texto.
2-¿Cuáles son las preocupaciones de Castro respecto a lo planeado?

miércoles, 15 de agosto de 2018

TRABAJO DE INVESTIGACÓN Y RELACIÓN CON EL SEPTIMO ARTE

HELP, CRIADAS Y SEÑORAS…..ACTIVIDAD CON MATERIAL AUDIOVISUAL PARA 4TO AÑO.


 LOS OBJETIVOS:
·         Conocer la realidad social a la que fueron sometidos los afroamericanos en Estados Unidos en la época en la que está ambientada la película, en torno a 1960.
·         Investigar acerca de las luchas para conquistar derechos y sus vías.
·         Valorar el trabajo que realizaron muchas personas en favor de los derechos civiles de los de esta población que hasta entonces eran vulnerados.
·         Apreciar la importancia de los medios de comunicación y de los que son voz de los sin voz.

GUÍA DE TRABAJO:

1-Eugenia “Skeeter” Phelan, la joven periodista que regresa a su ciudad, Jackson (Mississippi), se encuentra con un mundo hostil entre blancos y negros y con profundas diferencias sociales. ¿Podrías enumerar las hostilidades y las diferencias sociales que tú has visto en la película?

 2-¿Por qué crees tú que la joven Skeeter se implica en la defensa de las criadas negras, recogiendo testimonios para la elaboración de su libro?

3- ¿Por qué crees que a partir de ese momento muchas más mujeres negras comienzan a atreverse a hablar?

4-A pesar de las dificultades en cuanto a la colaboración de criadas negras en los testimonios, consigue que una de ellas, Abileen se preste a ello. ¿Podrías citar alguno de esos testimonios? Coméntalos diciendo qué te parecen.

5- Además de Eugenia “Skeeter”, otras dos mujeres son importantísimas en la película: la abnegada Abileen, una mujer cariñosa y resignada que ha criado 17 niños y vive en una profunda tristeza por la muerte de su hijo. Después se le une Minny, una mujer con carácter y sin pelos en la lengua. ¿Podrías decir qué hacen estas dos mujeres negras en favor de los derechos civiles de la raza negra? ¿Cuáles son las secuencias que más te han impactado de sus actitudes?

6-Investiga sobre el Movimiento por los Derechos Civiles de los afroamericanos en Estados Unidos entre 1955 y 1968. ¿En qué consistió dicho movimiento? ¿Quiénes fueron los líderes de dicho Movimiento? ¿Qué consiguieron?

8- Las criadas negras que aparecen en la película cuidan de los hijos de las señoras blancas como si fueran sus propios hijos y sin embargo y sin embargo no pueden utilizar sus cuartos de baño. ¿A qué crees tú que se debe esa actitud?

9-Cuando Aibeleen acude a la iglesia, escucha el sermón del Pastor. ¿Cuáles son las palabras de éste? ¿Cómo influyen dichas palabras en la actitud de Aibeleen? ¿Tú crees que la verdad nos hace libres?

10-Aibeleen cuida a una niña blanca y le dice en repetidas ocasiones: “Eres amable, eres lista, eres importante”. Analiza el sentido de esta frase en contraposición con la actitud de la madre. ¿Por qué crees que le repite tantas veces esta frase?


11-Hilly Holbroook es la adversaria de Eugenia “Skeeter”. ¿Cómo definirías a este personaje? ¿Estás de acuerdo con su actitud? ¿Por qué?

domingo, 22 de julio de 2018

EEUU en los 50, 60, 70 de los años dorados al cuestionamiento del estilo de vida norteamericano.


ESTADOS UNIDOS DE LA SEGUNDA POS GUERRA, EL PAÍS DE SUEÑOS Y MISERIAS.
EL DESARROLLO ECONÓMICO “LOS AÑOS DORADOS”

Texto I: En los quince años posteriores a la finalización de la II Guerra Mundial Estados Unidos se aseguró el dominio absoluto de la economía internacional, con más de la mitad de toda la producción mundial. En el ámbito monetario, el dólar se consolidó como la moneda más fuerte del planeta, basado en que poseía los dos tercios de la reserva de oro mundial y en la solidez de su economía.
Esta supremacía económica se sustenta en diversos factores. El crecimiento de la población operado luego de la guerra, resultado del aumento de natalidad (esto afectó también a Europa Occidental y Japón). Este crecimiento hizo aumentar la demanda de productos de consumo y, al mismo tiempo, el incremento de mano de obra sirvió para estimular las inversiones y la producción. Otro factor importante fue la existencia de energía y recursos naturales abundantes y a buen precio, como el petróleo, y las materias primas, obtenidas de los países subdesarrolados (América Latina, Medio Oriente, África, Asia), lo que favoreció los costos de la producción industrial. Al mismo tiempo se dieron progresos a nivel científico y técnico que estimularon nuevos sectores de la industria: siderurgia, electrónica, química, informática y robótica; elementos aplicables a la mejora en las técnicas de producción. Todo esto fue acompañado de un aumento del comercio internacional, favorecido por la reducción de las políticas proteccionistas y una tendencia al libre comercio favorecida por el sistema monetario instaurado en Bretton Woods. Otro factor importante fue el aumento y la diversificación del sector de los servicios. Así, un porcentaje cada vez mayor de la población se ocupó en el sector terciario (comercio, turismo). Todos estos elementos fueron acompañados del nuevo papel de estado (Estado de Bienestar) que estimuló del desarrollo de la economía, con una planificación económica y una política monetaria que benefició el desarrollo productivo.
Reelaborado de GARCÍA, Margarita / GATELL, Cristina; “Actual: Historia del Mundo Contemporáneo”; 1998.

EL ESTADO DE BIENESTAR

Texto II: “…frente al liberalismo económico del siglo XIX, la tendencia del siglo XX, inaugurada tras la Primera Guerra Mundial, acelerada en 1929 y notablemente reforzada a partir de 1945, apuntaba hacia un modelo de sociedad que, combinando dosis variables de capitalismo y socialismo, permitiera aprovechar la eficiencia del mercado y la capacidad redistributiva del Estado.
El Estado de bienestar constituye un marco de progreso económico y justicia social (…) otra característica fundamental fue el abandono de algunos dogmas del liberalismo, como el equilibrio presupuestario o la estabilidad de los precios, y la adopción por parte del Estado de un papel activo en el crecimiento económico, basado en la intervención del sector público y en la elevada capacidad de consumo de la población… El Estado asume el costo del sistema de protección social y plantea un reparto más equitativo de los recursos y la nacionalización de algunos servicios públicos, como antídoto general ante los males estructurales del capitalismo: desempleo y pobreza.
Aparece la introducción de una fiscalidad progresiva sobre la renta personal, capaz de generar los recursos necesarios para la financiación del Estado de bienestar, que le otorga a la población: seguridad social, sanidad, enseñanza universal y gratuita, vivienda, servicios públicos. De esta manera, el gasto social pasó del 6% al 16% del PBI entre 1950 y 1975 en Europa Occidental, y del 6% al 12% en Estados Unidos, donde el sistema no alcanzó nunca la amplitud que tuvo en los países europeos. Estado de bienestar, democracia parlamentaria –ampliada con la generalización del sufragio femenino en la posguerra–, revolución científico-técnica y sociedad de consumo serán los principales ingredientes de lo que se conocería como la ‘Edad Dorada’, un período que arranca del final de la Segunda Guerra Mundial y termina en los años setenta, con la crisis del petróleo de 1973. “
Reelaborado de: FUENTES, / LA PARRA,; “Historia Universal del siglo XX”; 2001

Texto III: “Al Estado se le pueden otorgar tres dimensiones que ayudan a desarrollar la idea de ‘Bienestar’. En primer lugar, la dimensión liberal proporciona a la persona los derechos civiles. Seguidamente, encontramos la dimensión democrática, que ofrece los derechos políticos, los cuales dotan de capacidad a la persona para protestar ante el Estado. Por último, la dimensión que más nos interesa: la dimensión social, aquella que garantiza los derechos sociales, las condiciones para poner en práctica el resto de derechos. La dimensión social proporciona los recursos mínimos para el desarrollo, asegura un mínimo nivel de vida para cada persona en cuanto a problemas de vivienda, mercado, educación y sanidad. El mercado genera desigualdad en la sociedad y, ésta última, no tiene mecanismos autorreguladores para reducir estas diferencias. Por lo tanto, el Estado de Bienestar social es una ayuda que frena las desigualdades originadas por el mercado. Del mismo modo sucede con las protestas que permite la dimensión democrática, las cuales inestabilizan el sistema capitalista; el Estado de Bienestar, en cambio, pacta entre empresarios y obreros. El mercado da instrumentos al trabajador para que trabaje y exija equilibrio. Se produce, pues, una negociación entre las dimensiones democrática y capitalista. Éstas, se compaginan solidariamente resolviendo las demandas que van surgiendo. Así, sería posible concluir que el Estado tiene el deber de intervenir desde el primer momento en que se toma conciencia del concepto de desigualdad.”
GARCÍA DE CORTÁZAR – LORENZO ESPINOSA; “Historia del Mundo Actual. 1945-1995”, 1996.

Texto IV: “El ‘gran salto adelante’ de la economía capitalista mundial se debe a que se produjo una reestructuración y una reforma sustancial del capitalismo, y un avance espectacular en la globalización e internacionalización de la economía. En cuanto a lo primero, se produjo una ‘economía mixta’, que facilitó a los Estados la planificación y la gestión de la modernización económica, además de incrementar muchísimo la demanda. Los grandes éxitos económicos de la posguerra en los países capitalistas (…) son ejemplos de industrialización efectuada con el apoyo, la supervisión, la dirección y, a veces, la planificación y la gestión de los gobiernos. Al mismo tiempo, el compromiso político de los gobiernos con el pleno empleo y –en menor grado-, con la reducción de las desigualdades económicas, es decir, un compromiso con el bienestar y la seguridad social, dio pie por primera vez a la existencia de un mercado de consumo masivo de artículos de lujo que ahora pasarían a considerarse necesarios. Cuanto más pobre es la gente, más alta es la proporción de sus ingresos que tiene que dedicar a gastos indispensables como los alimentos. En los años treinta, hasta en los opulentos Estados Unidos aproximadamente un tercio del gasto doméstico se dedicaba a la comida, pero ya a principios de los ochenta, era sólo el 13 por 100. El resto quedaba libre para otros gastos. La edad de oro democratizó el mercado.
Buena parte de la gran expansión mundial fue, por lo tanto, un proceso de ir acortando distancias o, en los Estados Unidos, la continuación de viejas tendencias. El modelo de producción en masa de Henry Ford se difundió por las nuevas industrias automovilísticas del Mundo, mientras que en los Estados Unidos los principios de Ford se aplicaron a nuevas formas de producción, desde casas a comida-chatarra (McDonald’s es un éxito de posguerra). Bienes y servicios hasta entonces restringidos a minorías se pensaban ahora para un mercado de masas, como sucedió con el turismo masivo a playas soleadas. Antes de la guerra jamás habían viajado más de 150.000 norteamericanos a Centroamérica y el Caribe durante un año, pero entre 1950 y 1970, la cifra creció de 300.000 a 7 millones. (…) Lo que en otro tiempo había sido un lujo se convirtió en un indicador de bienestar habitual, por lo menos en los países ricos: heladeras, lavadoras, teléfonos. Ya en 1971 había más de 270 millones de teléfonos en el mundo, en su enorme mayoría en Norteamérica y en Europa occidental, y su difusión iba en aumento. (…) En resumen, ahora al ciudadano medio de esos países le era posible vivir como sólo los muy ricos habían vivido en tiempos de sus padres, con la natural diferencia de que la mecanización había sustituido a los sirvientes.”
HOBSBAWM, Eric; “Historia del Siglo XX”; 1994.


THE AMERICAN WAY OF LIFE

(…)En realidad, (en los años 50) lo que más empezaba a preocupar a la mayoría era cómo y dónde organizar un weekend, sin importar las distancias, ya que se habían acostumbrado en poco tiempo a que el avión las acortara. Se trataba de llevar más allá de la ciudad misma el optimismo del supermercado, del self-service o la cafetería, llevar más allá la sonrisa de una sociedad capaz de cambiar de vestido varias veces al año, bajo la fascinación del pret-á-porter.
Había dejado de preocupar la vivienda porque lo que levantaba ahora dolores de cabeza era cómo reproducir en cada casa los divanes y chimeneas de Hollywood o cómo rememorar, en unos cuantos metros cuadrados delante de la casa, la hermosa pradera que aparecía en las pantallas de todo el país dando sentido a sus vidas.
Había nacido en menos de dos décadas una generación de camas separadas y living-room con heladera eléctrica, lavadora, planchadora y otros cientos de aparato deslumbrantes. Los plásticos imitaban el lujo y viceversa, la congelación hacía que las nuevas familias –sorprendentemente numerosas- cenaran clam chowder (sopa de mariscos) un día si y otro no, spaghetti y apple pie (tarta de manzanas) hasta decir basta.
La mayoría de los niños norteamericanos nacidos en los ´50 amaron a su baby sitter tanto o más que a sus padres, que resultaron ser eternos frecuentadores de fiestas nocturnas. Cuando aquellos niños se levantaban, desayunaban corn flakes y zumo de bote.
Salían a la escuela en desordenada formación, como las sobrinos de Donald, mientras una madre rubio platino, Revlon se descolgó hasta el Shopping centre a la caza de más plásticos, más leche y más dicha a plazos. Un 34% de los esposos de rubias platino meditaba con los pies encima del escritorio como había llegado a ser White collar (oficinista) sin sentirlo, como que su Chevrolet el aguardase apilado en aquellos prodigios de hormigón clasificadores de símbolos del progreso sobre ruedas.
En los momentos más duros de la vida, los norteamericanos habían aprendido a escapar en varias fases. Para los casos menudos estaban los drive-in con sus estrellas de cine al otro lado de la intimidad del volante; si la cosa empeoraba podía soñarse e incluso llegar hasta Las Vegas y, en casos extremos, no había que recurrir inmediatamente al psiquiatra, puesto que todo podía solucionarse en Reno, para volver a empezar al día siguiente. Tenía que ser bueno todo aquello, ya que unos vecinos que habían estado el verano anterior en Europa aseguraban que por allí palidecían de envidia.

Paul Vives- Historia Universal siglo XX



Texto V: “…en 1955, con un 6% de la población del planeta, Estados Unidos disponía del 50% de la riqueza mundial. La producción de energía eléctrica se incrementó en un 340% entre 1940 y 1959 como consecuencia del crecimiento económico, del espectacular aumento de población, que pasó de 123 millones en 1940 a 179 en 1960, y de la irrupción de los electrodomésticos en la mayoría de los hogares norteamericanos: en 1956, el 81% de las familias disponía de televisión, el 96% de heladera, el 67% de aspiradoras y el 89% de lavadora. En 1962, había en Estados Unidos un automóvil por cada 3 habitantes. No cabe duda que la ‘sociedad de la abundancia’ es, pese a la persistencia de graves desigualdades sociales y raciales, una expresión representativa de la realidad cotidiana.”
FUENTES, Juan / LA PARRA, Emilio; “Historia Universal del siglo XX”; 2001.




ALGUNAS PREGUNTAS...
1. Construye un esquema con las principales características del Estado de Bienestar
2. En base al texto I, explica cada uno de los factores que permite el crecimiento económico de Estados Unidos, luego de la II
Guerra Mundial.
3. Explica qué es la sociedad de consumo.
4 .Explica a qué se le llama “Nueva Frontera”
5. Establece a modo de repaso los conflictos que se han abordado en el periodo de referencia.

EL SISTEMA POLÍTICO
1945/1952: Harry Truman (Demócrata)
1953/1960: Dwight Eisenhower (Republicano)
1961/1963: John F. Kennedy (Demócrata)
1964/1968: Lyndon B. Johnson (Demócrata)
1969/1974: Richard Nixon (Republicano)
1974/1976: Gerald Ford (Republicano)
1977/1980: James Carter (Demócrata)
1981/1988: Ronald Reagan (Republicano)
1989/1992: George Bush (Republicano)
1993/2000: Bill Clinton (Demócrata)
2001/2008: George W. Bush (Republicano)
2009/?: Barak Obama (Demócrata)

UN ASPECTO A CONSIDERAR DEL PERÍODO....

EL MACCARTHISMO

Desde la finalización de la guerra, Estados Unidas fue sacudido por una ola de anticomunismo de singular trascendencia.
Los norteamericanos se sintieron preocupados por acontecimientos exteriores (conflicto de Berlín, triunfo de Mao en China) que anunciaban una alarmante expansión del bloque comunista. En lo interno, esta situación condujo a la idea de que los espías "rojos" eran muchos en el país y que, infiltrándose en el gobierno, trasmitían secretos de Estado o descubrimientos científicos a los enemigos soviéticos.
El punto de partida de esta "fiebre comunista" estuvo relacionado con el comienzo de la Guerra Fría y la guerra de Corea. Desde el primer gobierno de Truman se intentó llevar adelante algunas medidas que garantizaran la lealtad de los funcionarios. Sus resultados fueron de escasa importancia y los estadounidenses reaccionaron con apatía e indiferencia.
En 1950, entró en acción un nuevo personaje: el senador republicano por el Estado de Wisconsin, Joseph Mc Carthy, quien fue el abanderado de una agresiva campaña nacional contra el comunismo, conocida también como "Caza de brujas". Desde el Comité de Actividades Antinorteamericanas orquestó una agresiva campaña nacional contra el comunismo. Su táctica consistía en realizar acusaciones escandalosas, aludiendo a documentos que jamás llegaban a ser leídos por quienes lo escuchaban.
En febrero de 1950 anunció: "Si bien no puedo tomarme el tiempo de nombrar a todos los hombres del Departamento de Estada que han sido miembros del Partido Comunista y miembros de un círculo de espionaje, yo tengo aquí en la mano una lista de doscientos cinco que eran conocidos por el Secretario de Estado como integrantes del Partido Comunista y que, no obstante, aún trabajan y modelan la política del Departamento de Estado.
En mi opinión el Departamento de Estado, que es una de las reparticiones más importantes del gobierno, está cabalmente infestado de comunistas. Obran en mi poder 57 casas de individuos que parecerían a bien miembros portadores de carnet o ciertamente leales al Partido Comunista, pero que, no obstante, siguen ayudando a moldear nuestra política exterior. "
En medio de este clima tuvo lugar, en 1951, el proceso de Julius y Ethel Rosenberg, acusados de haber trasmitido a la URSS informaciones suministradas por el hermano de Ethel, que trabajaba en los laboratorios de Los Álamos. Los Rosenberg también habían trabajado en estos laboratorios cuando se estaba construyendo la bomba atómica, en 1944-45. Luego de tres años de falsos testigos y falsos testimonios, la justicia los sentenció a la silla eléctrica sin que fueran oídas las peticiones de clemencia de grandes personalidades como Einstein, Sartre, Picasso e incluso Truman y Eisenhower.
Diez famosos de Hollywood cayeron en las manos del anticomunismo. Elia Kazan se vio obligado a colaborar con el Comité denunciando a muchos de sus colegas para poder seguir su carrera. Joseph Losey tuvo que exiliarse a Europa, Polansky no pudo volver a dirigir hasta los años sesenta, el actor Jonh Garfield murió de un ataque al corazón en plena campaña de acoso y desprestigio de su persona. Charles Chaplin y Orson Welles se vieron obligados a viajar a Europa; Bertold Brecht no fue autorizado a permanecer en Estados Unidos. Ninguna actividad intelectual se vio libre de la doctrina del peligro claro y actual sustentada por el magistrado Vinson a partir de las acusaciones de Mc Carthy y sus agentes. Las mismas Universidades, centros de investigación y escuelas secundarias padecieron los efectos de las sospechas generalizadas e incluso las delaciones infundadas o las tergiversaciones capciosas. Las revistas de mayor tiradas publicaron densos artículos en las que se explicaba cómo se podía llegar a ser comunista inadvertidamente, o en los que se alertaba al ciudadano con titulares inapelables: "Los comunistas están tras sus hijos". Antes de 1954, Hollywood produjo más de cuarenta películas expresamente anticomunistas. El Capitán América, héroe del comic, gritaba desde sus tiras: "¡Atención "commies" (comunistas), espías, traidores y agentes extranjeros! ¡El Capitán América, con todos los leales hombres libres detrás, los vigilan!"
El Maccartismo fue detenido cuando el Senador quiso llevar las acusaciones al Ejército. El 2 de diciembre de 1954, el Senado calificó la conducta de Mc Carthy coma "impropia de un miembro del Senado", censurando sus acciones.

La opinión de un historiador sobre el Maccartismo:

"(...) Más concretamente, la histeria pública facilitaba a los presidentes la obtención de enormes sumas necesarias para financiar la política norteamericana gracias a una ciudadanía notoria por su escasa predisposición a pagar impuestos. Y el anticomunismo era auténtica y visceralmente popular en un país basado en el individualismo y en la empresa privada, (...) que podían considerarse prácticamente el polo opuesto al comunismo.(...) No fue el gobierno de los Estados Unidos quien inició el sórdido e irracional frenesí de la caza de brujas anticomunista, sino demagogos por lo demás insignificantes que descubrieron el potencial político de la denuncia a gran escala del enemigo interior. (...)" Eric Hobsbawm, "Historia del Siglo XX"

Voces contra el Mccarthismo…Su principal logro ha sido el de confundir a la opinión pública, entre las amenazas del comunismo. No debemos confundir desacuerdo con deslealtad. Debemos recordar siempre que una acusación no es una prueba y que una condena depende de la evidencia y del debido proceso de la ley. [...] No caminaremos con miedo, el uno del otro. [...] No descendemos de hombres temerosos, de hombres que temían escribir, hablar, asociarse y defender causas que eran, por el momento, impopulares.[...] ¿Y de quién es el fallo? En realidad no es suyo. Él no creó esta situación de miedo; él meramente la explotó, y más bien exitosamente. Casio estaba en lo cierto: «El fallo, querido Bruto, no está en nuestras estrellas, sino en nosotros mismos». Edward R. Murrow.

Ejercicios
1) ¿Cuáles son los antecedentes del Maccartismo?
2) Realiza una definición de Maccartismo.
3) ¿Por qué el Maccartismo es un aspecto de la Guerra Fría?
4) ¿Por qué se le llamó "caza de brujas"?
5) ¿Qué medios de difusión de ideas fueron controlados y usadas en la campaña anticomunista?
6) En el discurso de Mc Carthy (texto que está en cursiva) subraya las expresiones que revelen imprecisión en cuanto a la certeza de las acusaciones.
7)Según Hobsbawm, ¿Qué ventajas tenía el anticomunismo en Estados Unidos?
8)¿Por qué dice que tiene "potencial político"?

UN EJEMPLO DE LAS PERSECUCIONES A SOSPECHOSOS  O CASA DE BRUJAS

MACCARTHISMO. La caza de brujas: el caso de Charles Chaplin.

Entre las víctimas de la histeria anticomunista hay que recordar a Charles Chaplin. Su confesión de que nunca había sio comunista ni había pertenecido a ningún partido no impidió que supiera que sería llamado a declarar. Decidió que no regresaría a Estados Unidos y fijó su residencia en Suiza.
Muchos profesores universitarios se encontraron en dificultades o sin trabajo. Y algunos escritores figuraron entre las filas de sospechosos de antiamericanismo. El alemán Bertold Bretch se vió obligado a atender las solicitudes del Comité, por su carácter de extranjero, aunque no por ello abandonó su apoyo al Comité de la Primera Enmienda. El genial guionista Dalton Trumbo no pudo firmar con su nombre... solo en 1960 se supo que era el responsable del guión de “Éxodo” y “Espartaco”. El novelista Dashiel Hammet, autor de novelas negras... se negó a testimoniar y fue condenado por desacato. Tras 5 meses en prisión, fue puesto en libertad por su penoso estado de salud.
Un interrogatorio (fragmento de “Mi autobiografía” de Charles Chaplin).
“... Una semana después recibí una llamada telefónica del Departamento de Inmigración para decirme que desearían formularme algunas preguntas. ¿Podrían venir a casa?
-Desde luego- contesté.
Vinieron tres hombres y una mujer; la mujer traía una máquina estenográfica. Los otros llevaban unas cajitas cuadradas que contenían, indudablemente, magnetófonos... Me di cuenta que eran cuatro contra uno, y que debí haber hecho que estuviera presente mi abogado, aunque no tenía nada que ocultar.
Los conduje a la veranda y la mujer llevó su máquina... y la colocó sobre una mesita. Los otros se sentaron en un diván, con los magnetófonos delante. El interrogador sacó un expediente de unos treinta centímetros de alto, que depositó cuidadosamente en la mesa que tenía junto a él. Me senté enfrente. Luego comenzó a hojear su dosier, hoja por hoja.
-¿Es Charles Chaplin su verdadero nombre?
-Si.
-Algunas personas dicen que su nombre es (aquí mencionó un nombre de evidente sonido extranjero) y que es usted originario de Galitzia.
-No. Mi nombre es Charles Chaplin, como mi padre, y nací en Londres, Inglaterra.
-¿Dice usted que nunca ha sido comunista?
-Nunca. No he formado parte jamás de una organización política en mi vida.
-Usted pronunció un discurso en que dijo ‘camaradas’ ¿Qué quería usted dar a entender con eso?
-Exactamente eso. Busqué la palabra en el diccionario. Los comunistas no tienen la exclusiva de esa palabra.
Continuó con preguntas por el estilo; luego, de repente inquirió:
-¿Ha cometido usted alguna vez adulterio?
-Oigame- le contesté-, si está buscando una argucia para echarme del país, dígamelo y arreglaré mis asuntos de acuerdo con ello, porque no tengo deseo de permanecer en ninguna parte donde se me considere persona ‘non grata’.
-¡Oh, no! –me dijo-; es una pregunta que se hace al tramitar todos los permisos para una nueva entrada.
-¿Cuál es la definición de adulterio?- pregunté.
Los dos buscamos en el diccionario.
-Significa ‘fornicación con la esposa de otro hombre’ – me dijo.
Reflexioné un momento.
-No, que yo sepa- dije.
-Si este país fuera invadido, ¿lucharía para defenderlo?
-Con toda seguridad. Quiero a esta nación; aquí tengo mi hogar y aquí he vivido durante 40 años- contesté.
-Pero no se ha hecho ciudadano norteamericano.
-No hay ninguna ley contra eso. Sin embargo, pago aquí mis impuestos.
-Pero, ¿por qué sigue las consignas del partido?
-Si usted me dice lo que son las consignas y de qué partido, podré contestar si las sigo o no.
Texto tomado de “Cronos, Historia del Mundo Contemporáneo” de Antonio Fernández.

LA POLITICA DE JFK

JF KENNEDY “LA NUEVA FRONTERA”
La década de 1950 había mostrado enormes adelantos económicos pero al mismo tiempo fuertes diferencias sociales. La distancia entre el bienestar de las clases altas y medias, provistas de buenos ingresos y la insuficiencia de los sectores sumergidos, se hizo inocultable. Los núcleos de pobreza crecieron en las grandes ciudades produciéndose el retorno al campo de muchos ciudadanos que habían llegado al medio urbano en busca de oportunidades de empleo. Al mismo tiempo, Estados Unidos debía enfrentar nuevos y poderosos competidores económicos y comerciales como Europa y Japón, ya recuperados de los desastres bélicos.
Esta era la situación de cara a las elecciones de 1960. En ella se presentaron Richard Nixon por el Partido Republicano (vicepresidente de Eisenhower), y John F. Kennedy por el Partido Demócrata.
Kennedy apuntó a marcar los problemas del país y la inacción que el presidente demostraba ante ellos, y su poca energía en las negociaciones con la U.R.S.S. También se valió de un recurso difundido masivamente entre la población y que comenzará, a partir de ese momento, a ser determinante en el desarrollo político de Estados Unidos: la televisión. En el primer debate televisado, el 26 de setiembre de 1960, Nixon apareció ante la opinión pública como un hombre mayor, cansado y poco claro; Kennedy desplegó una energía vital, optimista, segura.
El primer martes de noviembre de 1960, Nixon fue derrotado por un margen muy limitado (118.000 votos en un total de 60 millones de electores).
Kennedy, en su discurso inaugural acuñó un lema de gran impacto popular: “No te preguntes lo que tu Patria puede hacer por ti; preguntante lo que tú puedes hacer por tu Patria.” De esta manera apeló a la participación y al compromiso de cada ciudadano, dejando de lado el viejo estilo político norteamericano, que consistía en reclamar el voto a los electores asegurándoles la solución a todos sus problemas.
Pese a la corta duración de su mandato, la gestión presidencial de Kennedy tuvo aspectos significativos, fundamentalmente en la forma en que encaró ciertos problemas internos (la situación de los negros y la pobreza) y el relacionamiento del diálogo con la U.R.S.S.
Su programa de gobierno fue conocido con el nombre de ‘Nueva Frontera’. Al mismo tiempo, intentó recuperar el protagonismo del Estado en la resolución de los problemas que golpeaban a la sociedad, y buscó moderar los gastos del presupuesto. Apuntó al desarrollo tecnológico (carrera espacial) y a restablecer el liderazgo estadounidense a escala mundial.
Criticó la lentitud de la expansión económica durante la administración anterior, elemento que varió notablemente. De esta manera, Estados Unidos ingresó en el período de prosperidad más largo de su historia. El ritmo de expansión económica promedio pasó del 2,7% en los cincuenta a 4,7% anual, en los sesenta.
En el plano internacional, mantuvo una postura abiertamente anticomunista, pero buscó el permanente diálogo con el bloque socialista, lo que contribuyó a una mayor distensión mundial en plena Guerra Fría.
El programa de gobierno de Kennedy no pasó de intenciones ya que contó con una fuerte oposición del Congreso (con mayoría republicana) y sólo pudo ejercer la presidencia por dos años. El 22 de noviembre de 1963 fue asesinado cuando viajaba en un auto descapotable durante una visita a la ciudad de Dalas, en Texas.
Ese mismo día en Washington, el vicepresidente Lyndon Johnson juraba como nuevo Presidente de los Estados Unidos. Pese a continuar los principios marcados por su antecesor, los logros de la administración demócrata no pudieron ocultar otros aspectos negativos (sobre todo la Guerra de Vietnam) que terminaron paralizando la política reformista. Reelaborado de: AA.VV.; “Historia IV: El Mundo Actual”; 2004.

“La Nueva Frontera de que yo hablo no es una serie de promesas, sino una serie de problemas. En ella se resumen no aquellas cosas que tengo intención de ofrecer a los norteamericanos, sino aquellas que tengo intención de pedirles. Ella apela a su lealtad y a su orgullo, no a su cartera. Promete, en primera instancia, sacrificios y no tranquilidad.
Pero os digo que estamos frente a la Nueva Frontera… Más allá de esa frontera se extienden los dominios inexplorados de la ciencia y del espacio, los problemas no resueltos de la paz y de la guerra, los pozos de la ignorancia y prejuicios…, de la pobreza…Estimo que nuestra época exige inventiva, innovación, imaginación y decisión. Os pido que seáis los pioneros de la Nueva Frontera.” J.F Kennedy

HISTORIA PARA QUÉ, LOS PROTAGONISTAS Y LOS PROCESOS DE LA HISTORIA RECIENTE Y CONTEMPORÁNEA

  ¿PARA QUÉ LA HISTORIA? elaboración personal. PIENSA, AL MENOS TRES FUNCIONES O UTILIDADES DE LA HISTORIA. EXPLÍCALAS... ¿QUIENES PROTAGO...